La noche del viernes se pintaba de colores con la inauguración del Festival Internacional Santa Lucía 2019.
Las familias desde temprano empezaron a llegar para tomar un buen lugar y disfrutar del majestuoso evento, en el Lago de las Olas, dentro del Parque Fundidora.
Cuando menos lo esperaban, las fuentes comenzaban a salir una y otra vez de con colores que atrapaban a chicos y grandes, por lo que los celulares no dejaban de capturar sus mejores fotos, que el día de mañana serán recuerdos.

El principal elemento que le dio sabor a la noche fue la música de la Orquesta Sinfónica de UANL, quien puso su elegancia y ritmo a la presentación con “Danzón No.2”.
Al término de la primera canción hubo una pausa, el silencio se hizo notar, con la expectativa de que ya había acabado.
Sin embargo, esto aún seguía, el ensamble dirigido por el maestro Eduardo Diazmuñoz tocaron una pieza representativa de la cultura regia, el “Huapango”, acompañados de 10 chicos del Ballet de Monterrey Joven hicieron mover las fibras más sensibles del público.

Créditos: Festival Internacional Santa Lucía
Las fuentes de luces, la música y el baile, eran lo esencial para darles la mejor experiencia de su vida, pero esto no paraba aquí, en la parte final del espectáculo, se iluminó una cortina de agua, diseñada por la artista regiomontana Pats Saucedo.
Sin duda fue un momento que quedará grabado en la memoria de al menos 20 mil almas, que cambiaron un viernes cualquiera, por uno lleno de luz y alegría.

